Situado no lejos del Tormes, con 99 habitantes, es hoy pedanía de Puente del Congosto. Su iglesia parroquial está dedicada a la Transfiguración del Señor y tiene una ermita en su término, bajo la advocación de Nuestra Señora del Monte.
Sus cultivos tradicionales son: trigo, cebada, algarrobas y otros granos; criando también ganado lanar, cabrío y de cerda.

José Luis Puerto
La Sierra de Béjar
Edilesa

jueves, 9 de agosto de 2012

Cerro del Berrueco


Cerro del Berrueco (Medinilla (Ávila) El Tejado- Puente del Congosto (Salamanca).

Transcribo aquí las notas de D. Eduardo Sánchez Moreno en su libro Vettones: historia y arqueología de un pueblo prerromano, el que mejor destaca y describe este yacimiento.

El poblamiento y yacimiento arqueológico del Cerro del Berrueco, se sitúa en un cerro de 1.354 m de altitud en el límite sureste de la provincia de Salamanca con la de Ávila. Está muy próximo al Sistema Central, de quien constituye un cerro-avanzada septentrional formado por dos elevaciones (El Berrueco y El Berroquillo). El paisaje es granítico y abrupto, casi inaccesible en las zonas más altas. Al norte, oeste y este del cerro la topografía cambia, con predominio de dehesas llanas pobladas de encinas y con el curso del Tormes a poca distancia en dirección este.

Conocimiento arqueológico
El yacimiento se conocía desde antiguo por numerosos hallazgos dispersos en colecciones particulares y por las noticias exageradas sobre su riqueza. Fue excavado en los años 20 por el Padre César Morán, y los materiales estudiados posteriormente por Maluquer, quien también realizó excavaciones en los años 50 en el sector de Cancho Enamorado. A mediados de los años 80 se reemprendieron las labores de campo bajo la dirección de F. Fabián. Esta extensa y montañosa área arqueológica está constituida al menos por seis yacimientos principales: La Dehesa, La Mariselva, Cancho Enamorado, Las Paredejas o Santa Lucía, Los Tejares y El Hontanar. De ellos destaca en primer lugar el poblado de Cancho Enamorado en la cima más alta del cerro, con materiales que van desde el Bronce Final hasta el s. VI a. C., restos de seis viviendas de planta irregular escavadas por Maluquer y depósitos metálicos. Tras él, la siguiente ocupación en el tiempo es el poblado de las Paredejas o Sta. Lucía, a los pies del Berrueco, con importantes hallazgos exóticos en superficie (aríbalo de vidrio, cerámica griega, cuchillos afalcatados, braserillos, etc.).
No se han realizado excavaciones, pero materiales recogidos en superficie presumen una ocupación desde el s.VII al s. III a. C., por tanto sin romanizar. El poblado de Los Tejares, sobre una meseta al pie del Berroquillo, está en conexión con el abandono del yacimiento anterior y funciona como núcleo prerromano afectado por la romanización (hasta los ss. II-III d.C.). En su superficie aparecieron numerosos restos cerámicos (especialmente del tipo a peine) y molinos de mano barquiformes, además de un tesorillo de monedas republlicanas fechadas entre el 174 y el 43 a.C.
Extrañamente parecían no documentarse restos evidentes de muralla en los asentamientos del Cerro del Berrueco, tal vez por la suficiencia defensiva que proporciona el escarpado relieve natural. Recientemente, sin embargo, se está verificando el amurallamiento en Cancho Enamorado a partir de restos constructivos muy arrasados. Ciertamente afamados son los bronces orientalizantes de El Berrueco, entre los que destacan una placa con representación de una divinidad femenina, una cabecita de carnero, una figura de guerrero, asadores y varias fíbulas antiguas. Por su emplazamiento y por su depósito material, El Cerro del Berrueco constituye un lugar privilegiado para el estudio de los contactos de la meseta norte con el mundo meridional en distintos momentos del primer milenio a. C.

Cómo llegar y horarios

Comentarios al margen:
El acceso a el Cerro del Berrueco se puede realizar tanto desde Medinilla (Ávila) como desde El Tejado- Puente del Congosto (Salamanca), pues dicho cerro hace frontera entre las dos provincias (curiosamente dejando la zona abulense al Este y la salmantina al oeste). Personalmente yo accedí a él desde Medinilla, cogiendo un camino de tierra en no muy mal estado en dirección este hasta las base del cerro (visible desde toda la comarca). La localización de los yacimientos es muy dificil, y sorprende que la exposición Celtas y Vettones incluyera al Berrueco en sus visitas recomendadas. Afloramientos rocosos entre las encinas, gavias y portillos que asemejan murallas en su base... Si decidimos subir al pico (donde se supone está Cancho Enamorado) nos encontraremos una pendiente dura y llena de matorros y carrascales, en la cima, una pequeña hondonada con ciclópeas moles graníticas permite sospechar donde se asentaría el poblado y lo que se podría amurallar conectando los berruecos que sobresalen. Desde el punto geodésico se contempla toda la comarca hasta las estrivaciones de la sierra de Gredos hacia el sur, el Tormes hacia el este y norte y la sierra de Béjar hacia el oeste. Intentar ir desde ahí a donde se supone está el asentamiento de Las Paredejas es prácticamente suicida por el este (no es más que un laberinto de zarzales como pude sufrir) así que conviene o bajar hacia el sur y bordear al este en la base o desandar lo andado y bordear el cerro por los caminos entre las dehesas del norte o desde el pueblo cercano de El Tejado (Salamanca). El yacimiento de las Paredejas quedaría en la base del cerro por una prolongación más suave del mismo en dirección a Medinilla.
Es curioso destacar que, como en muchos casos, conviene preguntar a los vecinos del pueblo: en el bar nos relataron que no quedaba nada que ver pues se lo llevaron todo "los de Salamanca", en referencia suponemos a la Universidad hace años, y que donde están las Paredejas dicen que "hay una iglesia enterrada de cuando llegaron los moros"... Y no dejan de recomendar que no se visite en temporada de caza "no te vayan a confundir con un jabalí los amigos del alcalde"... En fin.


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